Las focas invisibles de la península Vatnsnes

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Nos quedamos a dormir fuera de un banco en Búđardalur para asegurarnos que al día siguiente no se nos pasara sacar dinero. Se nos olvidó obviamente.

Nos dirigimos rumbo al noreste sobre la 59 hasta retomar el Ring Road (la 1) y nos adentramos en la península Vatnsnes. 

Vatnsnes peninsula 01

Hoy nos tocaba baño y ya casi no teníamos comida, pero hoy se festeja  la Pascua así que todo al parecer estaba cerrado.

– Si no encontramos pronto un supermercado abierto, tendré que matar a un animal con mis propias manos.

Primera parada, el pequeño pueblo de Hvammstangi, conocido por sus tours marítimos para ver a las focas que viven en la zona.

Aquí sacamos dinero, y antes de partir, notamos unos toboganes al costado de la calle principal.

– ¿Estarán abiertas las albercas?

Sundlaug Swimming Pool. 520 krona cada uno (algo así como 80 pesos) con acceso ilimitado. Pre- baño, relajación en la tina de 41 grados, baño de verdad, y Arturo hasta rasurada para dejarse en la cara únicamente su mostacho hipster (en marzo por cierto es el Moustache March con el fin de generar conciencia para la Icelandic Cancer Society).

Sundlaug Swimming Pool

Además esta vez noté que también tienen un contenedor con agua helada junto a las piscinas a altas temperaturas, para que intercales frío y calor en tu cuerpo.

– Yo hago eso y me da una diarrea fulminante.

Con bríos renovados continuamos por todo el camino que rodea la península. 

Más adelante, encontramos otro faro de lo más Westandersoniano (hemos identificado varios) y eso nos hizo bajar de Campersson. 

Saltamos un alambre de púas (aquí nadie respeta la propiedad privada) y caminamos hasta la base de ese cíclope luminoso, mientras un par de caballos extremadamente peludos, de esos que parecen perros gigantes, rumiaban la hierba indiferentes.

Lo siguiente fue avanzar siempre con la mirada fija en la costa, para lograr ver las manadas de focas. Pero nada. Inclusive nos acercamos lo más posible al mar. Pero nada.

Entonces comencé a chiflar para llamar su atención.

– ¿Qué haces?

– Pues las focas son como perros marinos ¿no?

Vatnsnes Peninsula

Después del fracaso rotundo, lo siguiente era ir en busca del monstruoso Hvítserkur, unos dicen que es un troll que quedó petrificado por el sol, y otros que es un dinosaurio que quedó fosilizado mientras tomaba agua. Más allá de estos folclóricos mitos, es un monolito de piedra de 15 metros de altura bastante impresionante.

Hvítserkur

Hay que estar atentos al letrero que marca el camino para ir al mirador, de otra manera no se ve desde la carretera.

Después caminamos hacia el sur sobre la playa, tambaleándonos entre las rocas resbalosas que generaban un sonido increíble cuando el agua las tocaba (algo parecido a los palos de lluvia).

Hvítserkur Beach

Al terminar la circunnavegación retomamos la línea 1, y de camino a Blönduós visitamos dos lugares recomendados en la Lonely Planet: el primero en el camino 715, las imponentes cascadas Kolugljúfur, y en segundo lugar, en el camino 721, la Pingeyrar, una diminuta iglesia de piedra con un paisaje de fondo majestuoso.

Kolugljúfur

Pingeyrar

– ¿Ya viste esos caballos jugando? Menciónalo en el blog.

– Está bien, pondré que fue hermoso o algo así.

En Blönduós cargamos un poco de gasolina y nos comimos un hot dog con tocino, y unos Reese’s para matar el hambre. A unos pocos metros se encontraba una iglesia, de arquitectura bastante moderna, pero nada del otro mundo.

– Entremos a la misa de viernes santo.

– Ah oc.

Blönduós church

De Blönduós nos fuimos hacia el norte por la  744, un viento helado y poderoso, proveniente del polo norte, hacía vibrar la camioneta. 

Una parada veloz en el puerto industrial de Sauðárkrókur para tomarme una foto con un camarón gigante y la frase “Ce n’est pas une crevette”. 

– Seguro el autor entiende de arte contemporáneo.

A la altura del aeropuerto Alexandersflugvöllur nos detuvimos a tomarle fotos a una casa lejana construida sobre un peñasco.

– Es Rohan.

Rohan

Y a 5 minutos de ahí nos volvimos a detener en algo parecido a una playa, con trozos gigantes de hielo, que al romperlos se fragmentaban en cristales geométricos. 

Era como caminar entre pequeños glaciares a escala mientras el sol se iba apagando poco a poco en el horizonte.

Glaciers

Al final llegamos al pintoresco pueblo de Hofsós (tomaremos algunas fotos mañana en la mañana).

Hoy cumplimos 10 días en Islandia y 8 con Campersson, estamos aproximadamente a la mitad de nuestro viaje en #borealkingdom

English Version

We spend the night just outside an ATM in Búđardalur so we remembered to take some money out. We obviously forgot.

We set sail north-east on 59 until we bumped into the Ring Road (number 1) and headed straight into the Vatnsnes peninsula.

Vatnsnes peninsula 01

Today was shower day and we’re almost out of food, but today everything’s closed because of easter, or so we were told.

– If we don’t fin a grocery store that’s open, I might have to kill an animal with my bare hands.

First stop, the small town of Hvammstangi, known for its tours to see the seals that spend time in the coast.

Here we did go to an ATM, but we noticed a waterslide a couple blocks down.

– You think the pool might be open?

Sundlaug Swimming Pool. 520 ISK (around 80 pesos) gave us unlimited access to the premises. First the pre-wash, then hut tub, then actual shower. And Arturo even took the time to shave until only his hipster moustache remained. By the way, March here is Moustache March, a thing to raise cancer awareness that the Icelandic Cancer Society promotes.

Sundlaug Swimming Pool

This time I noticed they also had a huge container with cold water, so you alternate one and the other.

– If I do that I probably get full-on diarrhoea.

With our internal battery now charged, we continued up the peninsula.

A little down the road we found a very Wes Andersonian lighthouse, and obviously we got off Campersson and went to take a look.

We jumped/pushed a wire fence (everyone does that here) and walked down to the base of the luminous cyclops while a couple hairy horses, the ones that look like huge dogs, minded their own grass-eating business.

We kept driving with one eye on the road and the other on the shore, in case we spotted the famous seals, but no, nothing. We even walked down to the beach a couple times, but they were a no-show.

So then I started whistling.

– What are you doing?

– Aren’t seals like the dogs of the sea?

Vatnsnes Peninsula

After complete and utter failure, next stop was the Hvítserkur monster. Some say it’s a troll that the sun turned to stone, others that is a dinosaur drinking water that also turned to stone. Maths aside, the 15 meter tall monolith is pretty impressive.

Hvítserkur

You have to be on the look for it, ‘cause the sign that points to it is not very obvious when coming from the other side.

Later we walked south on the beach, tumbling on the big rocks that, when hit by the water, made this amazing sound. Kinda like one of those rain-sticks.

Hvítserkur Beach

Coming out of the peninsula, we found number 1 again and turned left on our way to Blönduós. We stopped twice to visit places our Lonely Planet told us about. First, on road 715, the considerably good-looking Kolugljúfur waterfalls, and second, on 721, the beautiful little stone church Pingeyrar, with an amazing landscape behind it.

Kolugljúfur

Pingeyrar

– Can you see those horses playing like dogs? mention that in the blog.

– Okay, I’ll write it was beautiful or something like that.

In Blönduós we filled up a bit and ate a hot dog with some bacon. Oh, and some Reese’s for dessert. A few steps away there was a church. Somewhat modern, but nothing too cool.

– Let’s go in for the Easter service.

– Let’s not. Ever.

Blönduós church

After Blönduós we drove north on 744. The cold and strong wind were ridiculously harsh. The truck moved around a lot.

Quick stop at the harbour in Sauðárkrókur to take a picture of a huge shrimp that said “Ce n’est pas une crevette”.

– The person behind this know his art.

Right by the Alexandersflugvöllur airport, we stopped to take a picture of a big house built on top of a cliff in the middle of the valley.

– Looks like Rohan.

Rohan

Not far from there we made another stop at a beach with huge melting-ice pieces that if you stepped on them to break them, they looked like geometrical crystals.

It was like being a giant walking in between tiny glaciers, with the sun setting on the horizon.

Glaciers

We finally arrived at Hofsós, a quiet and very small (but quite pretty) town. We’ll take some photos tomorrow.

Today marks our 10th day in Iceland and 8th driving Campersson, which is half of our #borealkingdom

 

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2 thoughts on “Las focas invisibles de la península Vatnsnes

  1. Increíbles fotos!!!! Esa última me encantó 😍😍😍 ya que están en Hofos, vayan a las albercas aunque no les toque baño. La he visto en archdaily y la vista está increíble, seguro salen fotos buenas. 👌🏻

    Y ya aprovechando el comentario de arquitecto ñoño, cuando vuelvan a Reykjavik vayan sin falta al Harpa, Concert Hall.

    Liked by 1 person

    • Sí Omar, de hecho hoy toca la alberca esa famosa jajaja… Y el Harpa lo vimos por fuera, pero aún tenemos un día más en la capital. Gracias por las recomendaciones. Abrazo.

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